"Narnia: hacia el cielo nuevo y la tierra nueva"
Narnia: Una puerta a la fe y a la reflexión espiritual
Los libros pueden ser puentes que unen mundos aparentemente alejados, como el imaginativo y el trascendente. Las Crónicas de Narnia de C.S. Lewis son un ejemplo perfecto de esta conexión. A través de siete libros llenos de fantasía, Lewis nos ofrece una invitación a explorar temas humanos y espirituales como el amor, el sacrificio y la redención.
La conferencia “Narnia: un cielo nuevo, una tierra nueva”, presentada por el Doctor Jaume Fontbona, destaca el vínculo entre estas historias y el tiempo litúrgico de Pascua. En este período, los cristianos reflexionan sobre la muerte y resurrección de Jesucristo, un acontecimiento que abre un mundo renovado. Narnia, con su universo mágico y sus personajes inolvidables, nos invita a imaginar cómo podría ser ese “cielo nuevo y tierra nueva” descrito también en el Apocalipsis.
El simbolismo de Aslan y el misterio pascual
El corazón de Las Crónicas de Narnia es, sin duda, Aslan, el león que simboliza a Jesucristo. Su presencia a lo largo de la saga no solo guía a los personajes, sino que también ofrece a los lectores una experiencia espiritual y emocional. El episodio de su sacrificio en El león, la bruja y el armario es una clara alegoría de la pasión y resurrección de Cristo. Aslan, humillado y sacrificado para salvar a Edmund, representa el amor supremo que triunfa incluso sobre la traición.
Este acto de redención no solo conecta con la tradición cristiana, sino que también transmite un mensaje universal: el amor y el sacrificio transforman el mundo. A través de la figura de Aslan, Lewis ofrece una invitación a reflexionar sobre el misterio pascual de una manera imaginativa y accesible.
La imaginación como puerta a la fe
Una de las aportaciones de Lewis es su capacidad para integrar imaginación y fe. Tal como él mismo describe, la historia de Cristo puede ser vista como un “mito verdadero”: una narración que combina la fuerza simbólica de los mitos tradicionales con la realidad histórica. Esta perspectiva permite a los lectores, especialmente a los más jóvenes, acercarse a valores cristianos esenciales como la humildad, el perdón y la búsqueda del bien.
En Narnia, los niños son los protagonistas de aventuras que los desafían a elegir entre el bien y el mal. Estas decisiones, a menudo complejas, reflejan las tensiones de la vida cotidiana y ofrecen a los lectores una oportunidad para explorar el significado de sus propias acciones. La serie también pone en valor el papel de la imaginación como herramienta para comprender realidades espirituales que van más allá de los límites de la razón.
Una narrativa para todas las edades
Aunque Las Crónicas de Narnia suelen etiquetarse como literatura infantil, su contenido tiene un alcance mucho más amplio. Los temas que aborda –la creación, la caída, la redención y la consumación final– son universales y resuenan con lectores de todas las edades. Esta capacidad de conectar con públicos diversos es uno de los puntos fuertes de la obra de Lewis.
Los libros también ofrecen una lectura crítica del mundo actual. En El sobrino del mago, por ejemplo, Lewis advierte sobre las consecuencias del egoísmo humano y la destrucción del medio ambiente, un mensaje que sigue siendo relevante. A través de estos relatos, el autor recuerda la responsabilidad que tenemos hacia nuestro mundo y los demás.
Hacia una nueva tierra y un nuevo cielo
El último libro de la serie, La última batalla, cierra el círculo narrativo de manera magistral. La destrucción de la vieja Narnia y su transformación en un mundo lleno de luz y paz son una poderosa alegoría de la esperanza cristiana en la vida eterna. Este final no solo despide a los personajes con dignidad, sino que también ofrece a los lectores una visión esperanzadora sobre el destino humano.
A lo largo de las siete historias, Lewis nos invita a imaginar un mundo mejor, un mundo donde la bondad y el amor prevalezcan sobre el mal y el egoísmo. Esta visión no es solo un deseo abstracto, sino un llamado a la acción: un recordatorio de que cada uno de nosotros puede contribuir a hacer realidad ese “cielo nuevo y tierra nueva” en nuestro día a día.
Leer para crecer
Finalmente, Las Crónicas de Narnia nos recuerdan el poder de la literatura para inspirar y transformar. Como la Biblia, que puede leerse tanto como texto espiritual como obra literaria, los libros de Lewis ofrecen múltiples niveles de interpretación. A través de su narrativa rica y evocadora, exploramos las grandes preguntas de la vida y buscamos respuestas en nuestra fe, imaginación y comunidad.
En un mundo a menudo marcado por la desconfianza y la división, Narnia nos ofrece un refugio y una guía. Es un lugar donde podemos redescubrir la belleza de creer, amar y esperar. En definitiva, es una puerta que nos invita a entrar en un mundo mejor, tanto dentro como fuera de nosotros mismos.